En el marco de la estrategia estatal de salud pública impulsada por el gobernador Joaquín Díaz Mena, Yucatán ha logrado una disminución del 43.6% en los casos confirmados de enfermedades transmitidas por vector, como el dengue, zika y chikungunya.
Según el último corte de la semana epidemiológica número 30, se han registrado 97 casos confirmados, en comparación con los 172 del mismo periodo en 2024. Este descenso refleja el impacto positivo de las acciones ejecutadas por la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), encabezadas por Judith Elena Ortega Canto.
Una de las intervenciones más recientes fue el Operativo Costa, realizado los días 30 y 31 de julio, que abarcó más de 2,400 hectáreas en zonas turísticas y habitacionales de diversos puertos del estado, incluyendo Progreso, Celestún, Sisal, Telchac Puerto y El Cuyo.
También destaca la campaña “Mi hogar sin criaderos de moscos”, que permitió la eliminación de más de 110 toneladas de criaderos en Mérida y sus comisarías, entre el 27 de junio y el 7 de agosto. Actualmente, se lleva a cabo un barrido integral en la capital yucateca como parte del seguimiento continuo a estas labores.
Las acciones están alineadas con la Norma Oficial Mexicana NOM-032-SSA2-2014, que establece responsabilidades tanto para autoridades estatales como municipales. Esta normativa exige la eliminación de criaderos, la instalación de barreras físicas y la promoción de hábitos preventivos como patios limpios y uso de mosquiteros.
A través de la Dirección de Prevención y Protección de la Salud, el Gobierno del Estado hace un llamado a la ciudadanía a sumarse a estas acciones, clave para cortar el ciclo de vida del mosquito Aedes aegypti.
Desde enero hasta la fecha, se han logrado importantes avances:
- Más de 199 mil viviendas atendidas con control larvario.
- Más de 9 mil hectáreas nebulizadas.
- 761 viviendas fumigadas en zonas de riesgo.
El Gobierno del Renacimiento Maya reafirma su compromiso con la salud de las y los yucatecos, destacando que la colaboración entre ciudadanía y autoridades es esencial para mantener a Yucatán libre de enfermedades transmitidas por vectores.





