Protocolos de manejo de cocodrilos
Reunió a cerca de 35 asistentes
Sin afectar a las personas ni a la fauna
Durante el taller se abordaron aspectos básicos de la biología
El taller reunió a cerca de 35 asistentes y reforzó conocimientos para actuar de forma segura ante avistamientos, sin afectar a las personas ni a la fauna.
Con el objetivo de fortalecer la convivencia responsable entre las comunidades costeras y la vida silvestre, la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), en coordinación con la Asociación Aak Kuxtal, el ejido de Sisal y el municipio de Hunucmá, realizó en el puerto la tercera edición del Taller de Manejo de Cocodrilos. Este evento no solo representó un avance en materia de educación ambiental, sino que marcó también el cierre de este ciclo formativo durante 2025, consolidando un esfuerzo anual por la seguridad comunitaria.
En esta jornada intensiva, aproximadamente 35 personas, entre estudiantes, habitantes de la comunidad, prestadores de servicios turísticos y personal de Protección Civil del municipio, recibieron capacitación teórica y práctica. El enfoque principal fue dotar a los asistentes de herramientas para el manejo adecuado de esta especie emblemática de los ecosistemas costeros de Yucatán, cuya presencia es fundamental para la salud de los manglares.
Durante el taller se abordaron aspectos básicos de la biología, anatomía y comportamiento de los cocodrilos (Crocodylus moreletii), especie común en la región. Los expertos explicaron que entender el lenguaje corporal del animal es el primer paso para evitar incidentes. Asimismo, se detallaron los protocolos de identificación, prevención y actuación ante avistamientos en zonas urbanas o turísticas.

La parte práctica incluyó medidas de seguridad estrictas y el uso correcto de herramientas especializadas para su manejo, como sogas de contención y equipo de protección personal. Se enfatizó que estas maniobras solo deben realizarse en situaciones críticas, priorizando siempre la integridad física de las personas y el bienestar de los ejemplares para evitarles estrés innecesario.
El jefe del Departamento de Conservación Ambiental de la SDS, Jorge Armando Novelo López, destacó que estas actividades buscan transformar la percepción negativa o el miedo que suele existir sobre estos reptiles.
“Esta actividad se basa en brindar conocimiento básico para que los pobladores de la costa puedan convivir y actuar adecuadamente ante estas especies, que en un principio pueden percibirse como problemáticas, pero que no lo son. Los cocodrilos siempre han estado aquí y son determinantes para el equilibrio ecológico, actuando como reguladores de otras especies. Lo que promovemos es la coexistencia informada entre la sociedad y la naturaleza”, señaló.
Añadió que una de las misiones de la SDS es que, a través del conocimiento especializado, las personas se conviertan en guardianes de su entorno y contribuyan activamente a la conservación. “En Sisal, donde muchas personas se dedican al turismo, estas especies también representan un atractivo que genera valor económico. Nuestro trabajo es mantener poblaciones adecuadas mediante un aprovechamiento no extractivo que garantice el equilibrio del ecosistema”, dijo.

Por su parte, la presidenta de la asociación civil Aak Kuxtal, Protección de Vida Silvestre, Lizbeth Victoria Cob Hernández, destacó la relevancia de descentralizar estas capacitaciones y llevarlas directamente a las comunidades costeras donde el contacto con la fauna es diario.
“El curso abordó desde la anatomía y biología hasta cómo realizar un manejo adecuado para no lastimar ni al animal ni a las personas. En la costa yucateca los avistamientos son comunes por la geografía de la zona, y contar con esta información evita reacciones impulsivas que puedan poner en riesgo a todos”, comentó Cob Hernández.
Finalmente, indicó que el conocimiento es la base para la conservación a largo plazo. “Conocer lo que tenemos nos permite cuidarlo y protegerlo. Muchas veces se piensa que los animales nos invaden, cuando en realidad nosotros compartimos su hábitat. Informarnos nos ayuda a convivir mejor y a tomar decisiones más responsables frente a los retos del crecimiento urbano en zonas naturales”, concluyó.
Las autoridades recordaron que, ante un avistamiento de cocodrilo en zonas residenciales, se debe:
- Mantener una distancia mínima de 10 metros.
- Evitar alimentar a los ejemplares, ya que esto les quita el miedo natural a los humanos.
- Reportar de inmediato al 911 para que las brigadas capacitadas en este taller puedan intervenir bajo los protocolos oficiales establecidos.




