Ciudades como Catania, Messina y Siracusa enfrentan inundaciones severas por el Ciclón Harry
Italia ha recibido ráfagas de viento del sureste que superan los 140 km/h
La naturaleza golpea con una fuerza sin precedentes el corazón del Mediterráneo. El Ciclón Harry está azotando actualmente el sur de Italia, dejando a su paso un escenario crítico de destrucción, inundaciones históricas y vientos con fuerza de huracán que han puesto en jaque a las autoridades.
La isla de Sicilia se ha convertido en el epicentro de la tragedia, siendo la región más castigada por el temporal. Ciudades como Catania, Messina y Siracusa enfrentan inundaciones severas, mientras que en localidades costeras como Giampilieri Marina y Acireale se han activado evacuaciones masivas ante el riesgo inminente de deslaves y el avance imparable del mar.

La devastación se extiende también a Cerdeña y Calabria, donde la infraestructura ha cedido ante la magnitud del evento. En Cerdeña, el mar ha devorado tramos enteros de carreteras costeras con olas que alcanzan los 9 metros de altura, mientras que en Calabria se reporta el colapso de puentes y derrumbes debido a la saturación extrema de los suelos.
Las cifras del fenómeno son alarmantes y reflejan una anomalía climática preocupante. Con ráfagas de viento del sureste que superan los 140 km/h y acumulados de lluvia que en solo 48 horas igualan lo que normalmente caería en tres meses, el transporte está colapsado. El aeropuerto de Palermo mantiene cancelaciones masivas y los puertos principales permanecen bloqueados por un oleaje histórico.

Actualmente, gran parte del sur del país permanece bajo Alerta Roja. Con escuelas cerradas y más de 350 personas desplazadas de sus hogares, los equipos de rescate trabajan a contrarreloj. Aunque se espera que el temporal comience a ceder este jueves, la emergencia continúa activa debido al alto riesgo de deslizamientos de tierra en terrenos que ya no pueden absorber más agua.




