La 12ª edición del Rally Maya México ha consolidado su presencia en tierras yucatecas tras cruzar la frontera desde Campeche, iniciando un despliegue de ingeniería clásica que recorre diversos municipios del estado en una prueba de precisión y resistencia.
Esta etapa del recorrido destaca por su dinamismo al transitar por una geografía que entrelaza la selva baja con comunidades históricas, permitiendo que el contingente de más de 80 automóviles clásicos se desplace por las carreteras estatales como una exhibición itinerante.
La ruta ha sido diseñada para tocar puntos clave de la entidad, conectando la herencia colonial y prehispánica a través del paso de vehículos que representan la historia automotriz mundial, desde modelos de preguerra hasta icónicos deportivos de los años ochenta.

De las carreteras del sur hacia los cenotes y las grandes urbes mayas
El itinerario de este día ha llevado a los participantes a través de un corredor cultural que abarca múltiples paradas estratégicas, donde el rugir de los motores antiguos se mezcla con el entorno cotidiano de los pueblos yucatecos. Tras dejar atrás los límites con los estados vecinos, la caravana se adentra en la zona de los cenotes y las regiones agrícolas, utilizando las vías secundarias para resaltar los paisajes naturales de Yucatán mientras se dirigen hacia los grandes centros ceremoniales.


Este desplazamiento constante no solo busca cumplir con los tiempos de competencia, sino también generar una derrama económica y turística a lo largo de todo su trayecto, convirtiendo cada tramo de carretera en una oportunidad para que los espectadores locales vean pasar piezas de colección que rara vez circulan fuera de exhibiciones privadas.
Un trayecto que une comunidades y promueve el patrimonio estatal
La jornada actual del rally subraya la importancia de Yucatán como un destino predilecto para el turismo de aventura y de colección, al llevar la competencia por diversas localidades que sirven como puntos de control y convivencia antes de alcanzar la meta del día en la zona de Chichén Itzá.

El paso del contingente por las distintas zonas del estado permite una interacción directa con la riqueza patrimonial de la región, destacando la logística necesaria para movilizar una flota de este valor por el territorio yucateco. Al finalizar el día, el recorrido habrá cubierto una vasta extensión de municipios, reafirmando que el verdadero atractivo del evento reside en su capacidad de conectar los diversos rincones de Yucatán a través del fascinante mundo del automovilismo clásico.




