Partería: El Gobierno del Estado reconoce en Tzucacab la labor de 45 parteras tradicionales del sur de la entidad.
A través de la SSY, se impulsa un modelo de salud que vincula el conocimiento ancestral maya con la atención institucional, fortaleciendo el cuidado materno y reduciendo las brechas de acceso en las comunidades más alejadas bajo la visión del Renacimiento Maya.
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En el marco del Día Internacional de la Partera, el Gobierno del Estado de Yucatán reafirmó su compromiso con la preservación de los conocimientos milenarios al reconocer la trayectoria y entrega de 45 parteras tradicionales de la región sur.
Durante el encuentro, encabezado por representantes de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), se destacó que estas mujeres son agentes clave para la continuidad cultural y el bienestar comunitario.
La administración del gobernador Joaquín Díaz Mena ha posicionado la partería tradicional como un eje fundamental del Plan Estatal de Desarrollo 2024-2030, buscando una integración armoniosa entre la medicina institucional y los saberes del pueblo maya para garantizar embarazos seguros y una atención más humana y digna.

Saberes Ancestrales: El corazón de la salud materna en el sur de Yucatán
La labor de las parteras tradicionales en municipios como Tzucacab trasciende la asistencia clínica; es un ejercicio de acompañamiento emocional y espiritual profundamente vinculado con la identidad del pueblo maya. Estas mujeres acompañan a las futuras madres durante el embarazo, el parto y el puerperio, utilizando conocimientos transmitidos de generación en generación.
El reconocimiento otorgado por la Secretaría de Salud de Yucatán subraya que sus prácticas no solo son válidas, sino esenciales para un modelo de salud que aspire a ser verdaderamente inclusivo y respetuoso de la organización comunitaria.
Integración Médica: La sinergia entre la partería tradicional y la SSY
Uno de los puntos más relevantes de la estrategia estatal es la vinculación técnica. No se trata de desplazar a la medicina tradicional, sino de fortalecerla mediante la capacitación y el acompañamiento constante.
Este trabajo coordinado permite que las parteras tradicionales atiendan embarazos de bajo riesgo en sus propias comunidades, contando con el respaldo del sistema estatal de salud para realizar referencias oportunas en caso de detectar complicaciones que requieran atención especializada. Esta red de seguridad garantiza que la madre reciba lo mejor de ambos mundos: la calidez y cercanía de la partera y la tecnología de las unidades médicas.

Reducción de Brechas: El papel de las parteras en el acceso a la salud
En comunidades donde el acceso a centros de salud de segundo o tercer nivel puede verse limitado por la distancia o el transporte, las parteras tradicionales se convierten en el primer eslabón de atención. Su presencia permanente en las localidades rurales garantiza que ninguna mujer se quede sin seguimiento prenatal.
Al profesionalizar su relación con el sistema de salud estatal, se consolidan redes de atención que ayudan a reducir las muertes maternas y neonatales, democratizando el derecho a una salud de calidad sin importar la ubicación geográfica.
Renacimiento Maya: Un modelo de salud preventivo e intercultural
La visión del gobernador Joaquín Díaz Mena a través del Renacimiento Maya 2024-2030 prioriza la prevención sobre la curación. Al reconocer a las parteras como agentes de salud, el Estado apuesta por un modelo que detecta riesgos desde el hogar y la comunidad.
Este enfoque intercultural respeta las costumbres locales, como el uso de herbolaria y técnicas de masaje tradicional, integrándolas en un expediente clínico que respeta la autonomía de la mujer y su cultura, promoviendo una atención más humana y menos medicalizada cuando la situación lo permite.
Identidad Cultural: La partera como agente de confianza y comunidad
Más allá de los indicadores de salud, las parteras son figuras de autoridad moral y confianza en sus pueblos. Ellas conocen la historia de las familias y brindan una continuidad cultural que los servicios institucionales a veces no pueden igualar.
Al dignificar su labor, el Gobierno de Yucatán no solo mejora los números de salud materna, sino que fortalece el tejido social y el orgullo de pertenecer a una cultura viva. Se les reconoce como guardianas de la vida que, con sus manos y saberes, aseguran que las nuevas generaciones nazcan en un entorno de respeto y amor por sus raíces.

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