El estudio liderado por el doctor Aníbal Díaz advierte que el aumento de las temperaturas reduce las horas de actividad de las lagartijas y amenaza a especies endémicas únicas en el mundo
Estudiantes y especialistas trabajan en el desarrollo de modelos térmicos para proteger la biodiversidad de los ecosistemas del litoral yucateco ante la urbanización y la pérdida de vegetación nativa
Una investigación desarrollada por la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Mérida (ENES) de la Universidad Nacional Autónoma de México bajo la dirección del doctor Aníbal Díaz analiza el comportamiento de las lagartijas en los ecosistemas costeros de la península de Yucatán descubriendo que estos pequeños reptiles funcionan como un termómetro natural del planeta debido a su condición de seres ectotermos que dependen por completo de las fuentes externas de calor ambiental para regular su propia temperatura corporal.

El proyecto se enfoca de manera prioritaria en las poblaciones que habitan en las dunas de la costa de la región donde especies endémicas como la lagartija de Cozumel encuentran en la arena y en la flora local el refugio la humedad y las áreas de anidación indispensables para sobrevivir en rangos que van de los treinta a los cuarenta grados Celsius límites que actualmente se encuentran bajo amenaza debido a la alteración del entorno por el incremento térmico de la atmósfera terrestre.
Los modelos predictivos elaborados por el equipo científico sugieren un preocupante declive en las densidades de población de estos reptiles ya que el calor excesivo reduce drásticamente el tiempo en que los animales pueden permanecer activos para alimentarse y reproducirse lo que impacta de manera directa a grupos biológicos fascinantes como las lagartijas cola de látigo del género Aspidoscelis las cuales poseen la capacidad de clonarse de forma natural a través de la partenogénesis sin requerir de la intervención de machos.

Entre las alertas emitidas por el especialista universitario destaca la situación de la especie Aspidoscelis rodecki un linaje clonal único en el planeta cuya presencia en las zonas de playa se ha visto críticamente disminuida por la destrucción de la vegetación halófita a causa de la infraestructura turística y el desarrollo urbano costero lo que priva a los ejemplares de las sombras necesarias para amortiguar el calor ambiental y acelera el peligro de una extinción inminente.

A través de la integración de estudiantes de las licenciaturas en Ecología y Manejo Sustentable de Zonas Costeras la institución busca generar herramientas metodológicas precisas que permitan calcular la vulnerabilidad comunitaria del ecosistema frente al cambio climático global incentivando a la población y a los visitantes a respetar la integridad de las dunas playeras para salvaguardar a estos controladores biológicos que regulan las poblaciones de insectos en el sureste nacional.





