El visionario pionero de la televisión por cable y las noticias de veinticuatro horas Ted Turner muere a los 87 años de edad en Florida
Su enorme legado abarca el periodismo global, la filantropía medioambiental, el deporte profesional y la creación de un imperio televisivo sin precedentes
El mundo de los medios de comunicación está de luto tras confirmarse el fallecimiento a los ochenta y siete años de edad de Robert Edward Turner III mejor conocido como Ted Turner quien fuera el célebre fundador de la cadena de noticias internacionales CNN y una de las figuras más influyentes y revolucionarias del siglo veinte en la industria televisiva global tras perder la vida este miércoles en su residencia de Lamont en el estado de Florida según informaron fuentes cercanas a su compañía y su familia.

Nacido en Cincinnati en el año de mil novecientos treinta y ocho Turner transformó radicalmente el consumo de información a nivel mundial cuando en mil novecientos ochenta desafió todas las convenciones de la época al lanzar la primera señal de noticias transmitida de manera ininterrumpida durante las veinticuatro horas del día un concepto que muchos consideraron una locura financiera pero que terminó por consolidarse de manera definitiva durante coberturas históricas como la Guerra del Golfo a principios de la década de los noventa.

Además de su innegable impacto en el periodismo televisivo con la creación de Turner Broadcasting System el magnate destacó ampliamente en el ámbito deportivo como propietario de los Bravos de Atlanta en el béisbol de las Grandes Ligas y por su gran pasión por la navegación que lo llevó a ganar la prestigiosa Copa América en mil novecientos setenta y siete sumando a su trayectoria una destacada labor como el tercer mayor terrateniente de su país y un ferviente filántropo enfocado en causas ambientales.
Aunque en sus últimos años de vida el empresario se mantuvo alejado del ojo público debido a complicaciones de salud relacionadas con la demencia con cuerpos de Lewy que él mismo reveló padecer en el año de dos mil dieciocho su partida marca el fin de una era dorada en la televisión dejando tras de sí un vacío profundo en el periodismo moderno y un legado imborrable que sus cinco hijos y sus catorce nietos continuarán a través de sus diversas fundaciones benéficas.





