Una inspección de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) derivó en la clausura parcial temporal de un establecimiento comercial y el aseguramiento de tres ejemplares de vida silvestre, luego de una denuncia ciudadana relacionada con la posesión de animales sin acreditar su procedencia legal.
La diligencia se realizó en un establecimiento ubicado en Tapachula, donde personal de la dependencia acudió para verificar las condiciones en las que se encontraban los ejemplares y revisar la documentación correspondiente para determinar si su posesión se encontraba dentro del marco legal.
De acuerdo con la información proporcionada por la Profepa, la denuncia señalaba que en el lugar se mantenían ejemplares de fauna silvestre sin documentación que acreditara su legal procedencia y, presuntamente, en condiciones inadecuadas.
Encuentran pitón y dos tortugas (reptiles): Profepa en Chiapas
Durante la inspección fueron localizados tres reptiles: un ejemplar de pitón burmés (Python molurus), una tortuga sulcata (Geochelone sulcata) y una tortuga concha blanda (Trionix apalone).

Información de la nota:
La autoridad informó que, al momento de la visita, los tres animales se encontraban aparentemente en buenas condiciones físicas y no presentaban lesiones visibles. Sin embargo, ninguno contaba con un sistema de marcaje que permitiera identificarlo conforme a las disposiciones aplicables.
La revisión también permitió detectar irregularidades relacionadas con la operación del establecimiento y la documentación necesaria para mantener ejemplares de vida silvestre.
La Profepa señaló que el sitio no contaba con el registro requerido para funcionar como una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) ni como un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS) autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Ante esta situación, la autoridad determinó aplicar medidas de seguridad para evitar que los ejemplares continuaran bajo un esquema que no contaba con las autorizaciones correspondientes.
Clausura temporal y aseguramiento
Como resultado de las irregularidades detectadas, la Profepa impuso la clausura parcial temporal del establecimiento y procedió al aseguramiento de los tres reptiles encontrados durante la inspección.
La medida tiene como finalidad atender las posibles irregularidades detectadas y garantizar que los animales queden bajo condiciones que permitan preservar su bienestar mientras se determina su situación jurídica.
Uno de los ejemplares asegurados cuenta además con una regulación internacional específica. Se trata de la pitón burmés, especie incluida en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

La inclusión en este apartado implica que el comercio internacional de la especie está sujeto a controles y disposiciones destinadas a evitar que su aprovechamiento o comercialización afecte la conservación de las poblaciones silvestres.
Aunque durante la inspección no se observaron lesiones físicas en los animales, la autoridad consideró necesario intervenir debido a la falta de acreditación sobre la legal procedencia de los ejemplares y a la ausencia de los registros correspondientes para el manejo de vida silvestre.
La denuncia ciudadana fue el punto de partida para que la dependencia realizara la revisión del establecimiento y verificara directamente las condiciones y documentación relacionada con los reptiles.
Profepa continuará investigación
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente informó que continuará con el procedimiento administrativo correspondiente para determinar las acciones que procedan conforme a la legislación ambiental.
Durante este proceso, la dependencia dará especial atención al bienestar de los tres ejemplares asegurados, mientras se revisa su situación y se determina su destino de acuerdo con las disposiciones aplicables.
La intervención forma parte de las acciones de vigilancia de la Profepa para detectar y atender casos relacionados con la posesión, manejo y aprovechamiento de ejemplares de vida silvestre que no cumplan con los requisitos establecidos por las autoridades ambientales.
En este caso, la dependencia reiteró que el establecimiento inspeccionado no contaba con autorización como UMA o PIMVS, además de que no se acreditó la procedencia legal de los reptiles encontrados.
El procedimiento permitirá establecer las responsabilidades correspondientes y definir las medidas que deberán aplicarse respecto al establecimiento y los animales asegurados. Mientras tanto, la clausura parcial temporal permanecerá como medida de seguridad derivada de las irregularidades detectadas durante la visita de inspección





